Como adultos pasamos por situaciones difíciles de afrontar y necesitamos ayuda.
Otras veces sentimos que volvemos a encontrarnos con los mismos inconvenientes una y otra vez…
Entre otras cosas: Tristeza, angustia, soledad, dolor por duelo. Estados de rabia o ira, falta de esperanza, miedos, desvalorización.
Dificultad en las relaciones.
Autoexigencias, frustración, pereza, ansiedad, estrés…
Tenemos la oportunidad de revertir la manera de gestionar nuestras emociones y comenzar a estar mejor.
Trabajamos sobre lo que te interesa en un ámbito seguro, de intimidad y total confianza. Nuestra posición en la vida puede ir cambiando y nuestra realidad también!